Lionel Messi volvió a hacer historia en Estados Unidos. La temporada récord que protagonizó con Inter Miami fue coronada con el premio al MVP de la MLS por segundo año consecutivo, un logro inédito en la liga. El argentino se transformó así en el primer jugador en obtener el galardón en temporadas consecutivas, luego de conducir a los Herons a su primer título de la MLS Cup tras vencer a Vancouver en la final.
Messi también se convirtió en el segundo futbolista en ganar el premio más de una vez, compartiendo ahora ese honor con Predrag Radosavljevic, quien lo obtuvo en 1997 y 2003 con Kansas City Wizards. Su dominio en la temporada regular fue absoluto: registró 29 goles y 19 asistencias, lo que le permitió quedarse con la Bota de Oro por encima de Sam Surridge (Nashville SC) y Denis Bouanga (LAFC).
El rosarino, además, se transformó en el primer jugador en la historia de la MLS en firmar al menos 18 goles y 18 asistencias en una misma temporada. Sus 48 contribuciones de gol quedaron a solo una del récord histórico de Carlos Vela, quien sumó 49 en 2019 con LAFC.
La influencia de Messi se mantuvo intacta en los playoffs. Allí estableció un nuevo récord de la liga con 15 participaciones en goles —seis tantos y nueve asistencias— en la postemporada. En la final frente a Vancouver Whitecaps, el capitán de Miami volvió a ser decisivo al asistir a Rodrigo De Paul y Tadeo Allende en la segunda mitad del triunfo por 3-1.
Su rendimiento en la MLS Cup 2025 también le valió ser elegido como MVP de la final, completando una temporada prácticamente perfecta. Messi, quien renovó su contrato con Inter Miami hasta 2028 bajo la dirección de Javier Mascherano, continúa dejando huella en la liga. Desde su llegada a julio de 2023, ningún jugador ha acumulado más participaciones de gol que sus 101.
Con 38 años, el astro argentino mantiene un registro impecable: ha ganado un título en cada una de sus campañas con los Herons, incluidos la Leagues Cup 2023 y el Supporters’ Shield 2024. Su impacto no solo se refleja en los números, sino también en la consolidación de Inter Miami como un protagonista absoluto del fútbol estadounidense.
