En el Huntington Bank Field, Brasil derrotó 2-1 a Egipcio en el último ensayo para ambos seleccionados ante de sus respectivos estrenos en la Copa del Mundo. Fue un duelo intenso, de alta exigencia, donde el equipo dirigido por Carlo Ancelotti marcó diferencias con presión alta y aprovechó errores puntuales del rival para sostener la victoria en el cierre del encuentro.

Desde el arranque, la intensidad se hizo sentir, obligando a la salida apresurada del cuadro africano y generando el primer gol del encuentro. A los 8 minutos, Bruno Guimaraes apareció desde atrás para recuperar una pelota en salida y definir con comodidad.
Sin embargo, apenas tres minutos más tarde, una desatención de Marquinhos en un pase hacia atrás terminó dejando servido el empate en un mano a mano que Ziko no perdonó, pese al esfuerzo de Alisson.
Más tarde, Wesley intentó romper por el sector derecho con una llegada profunda, aunque su centro terminó controlado por Shobeir. Seguidamente, Vinícius tuvo una ocasión clarísima tras quedar solo frente al arquero, pero no pudo definir con precisión.
A los 33 minutos, Raphinha volvió a generar peligro con una acción individual dentro del área, aunque la respuesta del guardameta volvió a ser determinante. Instantes después, Igor Thiago probó desde una buena posición tras una pelota al espacio, pero otra vez Shobeir sostuvo a su equipo.
Cerca del cierre de la primera parte, el conjunto sudamericano tuvo una chance inmejorable, cuando un remate de Vinícius fue despejado prácticamente sobre la línea, evitando lo que pudo ser el segundo tanto.
En el inicio del segundo tiempo, a los 52 minutos, Endrick apareció en el área tras un envío lateral y definió para devolver la ventaja a la Verdeamarela, que volvía a ponerse arriba en el marcador.
Más adelante, Mohamed Salah participó en una acción ofensiva conectando con Abdelmonem, aunque el intento terminó sin éxito tras la intervención del arquero Weverton. Luego, el cuadro africano intentó adelantarse y tener más protagonismo con la pelota, aunque la presión rival siguió complicando la circulación.
El conjunto sudamericano mantuvo el control del ritmo del partido, administrando esfuerzos sin perder presencia ofensiva, aunque Egipto volvió a insistir con Salah como referencia, pero el bloque defensivo respondió con orden para sostener la ventaja.
En el tramo final, la Canarinha terminó de cerrar el encuentro con posesión y solidez, evitando sobresaltos y asegurando una victoria trabajada en su último ensayo antes de la máxima cita mundialista.

