Alemania ya vive el ambiente mundialista en Estados Unidos, aunque los días previos a su debut de este domingo frente a Curazao están marcados tanto por la ilusión como por las dudas. Tras el último amistoso de preparación, en el que venció 2-1 a la selección anfitriona con goles de Kai Havertz y Leroy Sané, los principales medios alemanes no ocultaron su preocupación por varios aspectos del rendimiento del equipo.
La prensa coincide en que el conjunto dirigido por Julian Nagelsmann volvió a exhibir serios problemas defensivos en las transiciones, una debilidad que ya le pasó factura en los Mundiales de 2018 y 2022. Además, el rendimiento de sus principales generadores de juego, Jamal Musiala y Florian Wirtz, también ha sido objeto de críticas, al ser catalogados como "desconectados" durante el último compromiso.

A nivel interno, la concentración también ha estado marcada por la polémica en la portería. El regreso de Manuel Neuer, a sus 40 años, tras poner fin a su retiro internacional para asumir nuevamente la titularidad, generó un intenso debate. El histórico Thomas Müller calificó públicamente de "cuestionable" la comunicación del cuerpo técnico, dejando en evidencia el impacto que tuvo en Oliver Baumann perder el puesto cuando todo apuntaba a que sería el guardameta titular.
Para completar un panorama agitado, el plantel sufrió la baja por lesión de la joven promesa Lennart Karl, de apenas 18 años, quien abandonó la concentración entre lágrimas tras resentirse de un problema muscular.
La nota positiva la protagonizó el capitán Joshua Kimmich. Además de liderar las negociaciones para cerrar el acuerdo de premios con la federación, impulsó junto al resto del plantel una iniciativa que fue muy bien recibida por la afición: los jugadores financiaron el traslado de 600 hinchas alemanes para acompañar al equipo en el encuentro frente a Ecuador en Nueva York.
