Sergio Romero jugó dos Mundiales con Argentina y guarda curiosas anécdotas de esas experiencias. Una de ellas la contó para Betsson en Unidos por la Pasión: en el Mundial de Sudáfrica 2010, Carlos Tévez volvió a demostrar que siempre fue un futbolista distinto. Antes de uno de los partidos de la selección argentina, el delantero del Manchester City y una de las grandes figuras de la Albiceleste salió a reconocer el campo con una pequeña filmadora en la mano, decidido a registrar cada detalle del momento.
Mientras sus compañeros realizaban la inspección habitual, el "Apache" grabó a los hinchas, al estadio y al plantel, sorprendiendo a todos con una escena poco común para la época. En tiempos en los que todavía no existía la fiebre por grabarlo todo y compartirlo en redes sociales, Tévez ya buscaba inmortalizar los momentos desde su propia mirada, dejando en claro que era un personaje tan auténtico como adelantado a su tiempo.
