Inglaterra debió sufrir hasta el minuto 75 antes de revertir la historia y evitar una sorpresa mayúscula: remontó frente a la República Democrática del Congo para ganar 2-1 y clasificar a los octavos de final de la Copa Mundial 2026.
Su rótulo de candidato con el que llegó a la cita norteamericana, sumado al enorme poderío en función a sus nombres estelares, no alcanzaron para plantear las diferencias esperadas contra un férreo rival africano.
Fue una etapa inicial entretenida en el Estadio de Atlanta, donde Brian Cipenga causó un fuerte impacto al romper el marcador a los 6 minutos: apareció en soledad por el sector izquierdo del área y descargó un potente remate que vulneró la resistencia de Jordan Pickford.
El combinado británico tuvo su primera aproximación por intermedio de Jude Bellingham, pero su cabezazo fue detenido por Lionel Mpasi, quien sobresalió en esa mitad con tres salvadas importantes.
El tiro desviado de Nico O'Reilly sirvió de aviso por parte de los ingleses, Noni Madueke intentó otro par, aunque chocó con bloqueos de los marcadores, mientras que Bellingham y Kane se toparon con el arquero congoleño.
En esa recta final del primer tiempo, Yoane Wissa contó con una situación inmejorable, que podría haber aumentado la diferencia y cambiado el panorama de cara al complemento, pero definió de modo defectuoso en plena área chica al enviar su disparo al poste.
Los dirigidos por Sébastien Desabre conservaron su entusiasmo y siguieron mostrando su fútbol vertical en la segunda mitad, pero hicieron equilibrio al cuidarse en el fondo. De hecho, registraron apenas 4 remates a lo largo de esos 45 minutos, con tiros de Cipenga y Nathanaël Mbuku que estuvieron lejos de llegar a destino.
En el otro extremo, los Tres Leones exhibieron su urgencia e insistieron por intermedio de Marcus Rashford (dos disparos sin puntería) y la habilidad del ingresado Bukayo Saka que no consiguió hacer el daño deseado.
Corrían 30' cuando Anthony Gordon envió un centro al área y allí hizo su irrupción Harry Kane, con su olfato goleador y capacidad para anticipar a la defensa: su cabezazo envolvió las redes y provocó un grito masivo con un claro desahogo.
Inglaterra descomprimió presión, jugó con mayor calma al saber que, cuanto menos, impedía la eliminación, pero el hombre del Bayern Munich no se detuvo. Después de recibir el balón a los 40', avanzó dentro del área y sacó un bombazo impresionante que dejó parado a Mpasi y decretó la victoria de su equipo.
Los de Tuchel respiran aliviados y escapan del batacazo; ahora deberán reiniciar y volver a ponerse la etiqueta de favoritos en un atrapante choque en el Estadio Azteca, el domingo 5 de julio contra México, uno de los anfitriones.
