La Selección de Irán no participaría en la próxima Copa Mundial de la FIFA 2026. La noticia llega a menos de tres meses del inicio del torneo, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, y luego de que el gobierno iraní se pronunciara en el contexto de un conflicto armado que parece agudizarse con el paso de los días.
El propio Ministro de Deportes del país, Ahmad Donyamali, emitió duras declaraciones contra el gobierno de Donald Trump. “Desde que este gobierno corrupto asesinó a nuestro líder, no tenemos condiciones para participar en el Mundial”, afirmó el funcionario en declaraciones a la agencia DPA. Lo cierto es que, mucho antes de que estallara la guerra, ya había incomodidad entre ambos países en el contexto de un Mundial donde el propio presidente de la FIFA había tenido que interceder para conseguir garantías ante la llegada del equipo iraní a los Estados Unidos.
En lo estrictamente deportivo, Irán ya tenía asegurado su lugar en el torneo y había quedado encuadrado en el Grupo G junto a la Selección de Bélgica, la Selección de Egipto y la Selección de Nueva Zelanda. Sin embargo, si finalmente decide retirarse, la decisión tendría consecuencias importantes.
El reglamento de la FIFA establece sanciones para cualquier federación que renuncie al torneo una vez clasificada. Si la retirada se produce hasta 30 días antes del inicio del Mundial, la multa mínima sería de 275 mil euros. En cambio, si ocurre dentro del último mes previo a la competición, la sanción podría elevarse al menos a 550 mil euros.

Además de la multa económica, la federación que se retire deberá devolver los fondos que haya recibido para la preparación del equipo y otros pagos vinculados a la competición. La Comisión Disciplinaria de la FIFA también puede aplicar medidas adicionales, dependiendo del momento de la retirada y de las circunstancias del caso, lo que incluso podría afectar la participación del país en futuros torneos internacionales.
En caso de que Irán no participe finalmente, su plaza no quedaría vacante. El reglamento establece que ese lugar seguiría correspondiendo a la Confederación Asiática. Actualmente ya están clasificados Arabia Saudita, Australia, Qatar, Corea del Sur, Uzbekistán, Japón y Jordania.
Una de las selecciones que podría beneficiarse en ese escenario es la Selección de Irak, que se encuentra disputando la repesca internacional por un lugar en el Mundial.
En medio de este contexto, otra situación reciente vinculada al fútbol iraní también generó repercusión. Durante la última Copa de Asia Femenina disputada en Australia, varias integrantes de la selección iraní decidieron permanecer en ese país tras el torneo y solicitar visados humanitarios para no regresar a Irán.
