La privatización del Mundial, una idea que supone un negocio millonario y trae enorme polémica

David Ramos/Getty Images/AFP (Photo by David Ramos / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / Getty Images via AFP)

La FIFA dio un paso que podría marcar un antes y un después en la gestión del fútbol mundial. El organismo que preside Gianni Infantino presentó un proyecto para crear FIFA Forward Enterprise (FFE), una nueva empresa comercial valuada en 20.000 millones de dólares que administraría los principales activos de la entidad, entre ellos la Copa del Mundo y el Mundial de Clubes.

La iniciativa contempla el ingreso de inversores privados, que adquirirían participaciones minoritarias sin poder de decisión, con el objetivo de potenciar el valor comercial de las competiciones y generar mayores ingresos para el desarrollo del fútbol a nivel global.

Gianni Infantino, presidente de la FIFA, en la previa al sorteo del Mundial de 2026. Foto: EFE - CLAUDIO THOMA
Gianni Infantino, presidente de la FIFA, en la previa al sorteo del Mundial de 2026.
Foto: EFE - CLAUDIO THOMA

Según explicó la FIFA, la nueva estructura permitiría recaudar hasta 4.200 millones de dólares en una primera etapa. Ese dinero serviría para reforzar los programas de desarrollo destinados a las 211 federaciones miembro, que podrían recibir hasta 20 millones de dólares por ciclo mundialista, una cifra muy superior a la contemplada en el esquema actual.

Infantino sostuvo que el proyecto busca "liberar el potencial comercial de la FIFA" y aseguró que la federación mantendrá el control absoluto sobre la organización de los torneos, el calendario internacional y todas las decisiones deportivas y reglamentarias. Además, remarcó que ya comenzó un proceso de consulta con las asociaciones nacionales antes de avanzar con la propuesta.

El anuncio llega después del Mundial 2026, que registró ingresos récord cercanos a los 12.000 millones de dólares, impulsados por la venta de entradas, hospitalidad y derechos comerciales.

Alejandro Domínguez y Gianni Infantino conversan con con el Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio durante el partido entre Paraguay y Estados Unidos en Los Ángeles. (Foto: Patrick T. Fallon / AFP)

La propuesta, sin embargo, no pasó inadvertida. La UEFA expresó reparos y cuestionó la posibilidad de abrir la puerta a capitales privados en la gestión de las principales competiciones del fútbol. Pese a esas críticas, la FIFA insiste en que el objetivo es fortalecer su capacidad financiera sin perder el control institucional del deporte.

Ahora será el turno de las 211 federaciones afiliadas, que deberán analizar una iniciativa destinada a redefinir el futuro económico del organismo más poderoso del fútbol mundial.