México ya conoce el camino que deberá recorrer en la fase de eliminación directa del Mundial 2026. Con la fase de grupos concluida, el equipo de Javier Aguirre tiene definido tanto a su primer rival como el panorama que podría llevarlo, por fin, a superar una de las barreras más difíciles de su historia reciente.
El primer desafío será Ecuador, en un partido que promete intensidad de principio a fin. El encuentro, correspondiente a los dieciseisavos de final, se disputará el martes 30 de junio a las 19:00 horas (tiempo del centro de México) en el Estadio Ciudad de México. El Tricolor llega con confianza después de completar una fase de grupos impecable como líder de su sector, mientras que Ecuador consiguió su boleto tras ubicarse entre los mejores terceros del torneo.
Más allá de este compromiso, el cuadro dejó abierta una oportunidad que ilusiona a la afición mexicana. Si logra superar a la selección sudamericana, México enfrentará en octavos de final al ganador del duelo entre Inglaterra y Congo. Ese partido está programado para el domingo 5 de julio, nuevamente en el Estadio Ciudad de México.
Disputar los dos primeros encuentros de eliminación directa en territorio mexicano representa un escenario poco habitual en una Copa del Mundo. El respaldo de miles de aficionados podría convertirse en un factor importante para un equipo que busca escribir una nueva página en su historia y dejar atrás las eliminaciones que marcaron ediciones anteriores.
Sin embargo, el cuerpo técnico sabe que la localía por sí sola no garantiza el éxito. Cada partido será una prueba distinta y cualquier error puede resultar definitivo. Primero será el reto ante Ecuador; después, si consigue avanzar, llegará un rival de enorme exigencia. México tiene frente a sí una oportunidad que alimenta la ilusión de toda una afición y que podría acercarlo a una actuación histórica en el Mundial 2026.
