La Selección Mexicana vuelve a pisar el Estadio Azteca después de casi tres años de ausencia y lo hará en un duelo especial frente a Portugal, este sábado 28 de marzo. El partido también marca una nueva etapa para el histórico recinto, remodelado de cara al Mundial 2026.
Ambas selecciones ya se encuentran concentradas y afinando detalles en sus entrenamientos previos para encarar un encuentro que despierta expectativa entre los aficionados. Sin embargo, una de las grandes figuras que se esperaba ver en la capital mexicana finalmente no estará presente: Cristiano Ronaldo no viajó con el conjunto europeo.
El regreso de Guillermo Ochoa al arco tricolor y la convocatoria del español naturalizado mexicano Álvaro Fidalgo le dan un toque especial al partido, además de permitir observar con mayor claridad la idea futbolística del técnico Javier Aguirre.
De acuerdo con lo trabajado durante la semana, México podría saltar al campo con Raúl Rangel en la portería. La defensa estaría conformada por Jorge Sánchez por derecha y Jesús Gallardo por izquierda, mientras que en la central aparecerían Johan Vásquez y César Montes.
En el mediocampo, Aguirre apostaría por Erick Lira, Álvaro Fidalgo y Carlos Rodríguez, mientras que el ataque estaría encabezado por Roberto Alvarado, Julián Quiñones y Raúl Jiménez.
Por su parte, el conjunto europeo dirigido por Roberto Martínez llega con varias ausencias importantes. Además de Cristiano Ronaldo, tampoco estarán Bernardo Silva ni Rafael Leão. Aun así, Portugal mantiene una plantilla competitiva. En el arco estaría Rui Silva; en defensa, João Cancelo, Tomás Araújo, Gonçalo Inácio y Nuno Mendes. En el mediocampo, Vitinha será una de las piezas a seguir junto a Bruno Fernandes y João Neves; mientras que en el ataque aparecerían João Félix, Gonçalo Ramos y Pedro Neto.
En el historial entre ambas selecciones, el balance favorece a Portugal. Los lusos no han perdido en sus cinco enfrentamientos directos contra México, con tres victorias y dos empates.
El duelo en el Azteca no solo servirá como termómetro para el proyecto de Aguirre, sino también como una oportunidad para que el público mexicano vuelva a reencontrarse con su selección en uno de los escenarios más emblemáticos del fútbol mundial.
