Orgullo, jerarquía e internas al rojo vivo: El camino de Inglaterra a semis

Si bien es cierto que el agónico triunfo en dieciseisavos ante la República Democrática del Congo nos dejó llenos de dudas, lo que hicieron después frente a México y Noruega demostró el verdadero oficio de un plantel de élite.
Foto de: ELSA / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / Getty Images via AFP / TT

Inglaterra ya está entre los cuatro mejores del Mundial 2026, y la verdad es que nadie puede decir que les regalaron la chapa de candidatos. Si bien es cierto que el agónico triunfo en dieciseisavos ante la República Democrática del Congo nos dejó llenos de dudas, lo que hicieron después frente a México y Noruega demostró el verdadero oficio de un plantel de élite.

El partido de cuartos de final contra los escandinavos fue una auténtica obra de arte táctica. La clave para anular por completo a un monstruo como Erling Haaland pasó por una decisión brillante: encomendarle una marca personal asfixiante a John Stones. Al ser compañeros en el Manchester City, Stones conocía a la perfección cada uno de sus movimientos, logrando bloquear sus acciones y desgastándolo físicamente hasta neutralizar por completo el peligro vikingo.

En este tablero de ajedrez, el factor diferencial volvió a ser Jude Bellingham. El volante del Real Madrid está firmando un torneo consagratorio, cargándose el equipo al hombro en los momentos más calientes. Ya suma seis goles en lo que va de la Copa del Mundo —cuatro de ellos en fases de eliminación directa—, consolidándose junto a Harry Kane como la gran carta de triunfo británica.

Harry Kane celebra tras eliminar a Noruega en cuartos de final. (Foto: CHANDAN KHANNA / AFP)

Una interna que explota a días de enfrentar a Argentina

Pero no todo es color de rosa. El pase a semis desató una inesperada guerra civil entre el Cuerpo Técnico y el plantel. Minutos después de vencer a Noruega, Thomas Tuchel soltó una bomba en conferencia: "Estar entre los últimos cuatro es increíble, pero no estoy satisfecho... Hoy tuvimos suerte". La respuesta de Bellingham no tardó en llegar, disparando con todo: "Quizás él no sabe lo que es jugar en esas condiciones... A veces hay que ganar de forma sucia".

Esta fuerte tensión interna no es nueva; arrastra cortocircuitos desde junio de 2025, cuando el DT tildó de "repulsivo" un gesto del jugador y lo borró de varias convocatorias posteriores. El cruce actual ha dividido por completo a la opinión pública británica. Mientras históricos como Wayne Rooney defienden la exigencia mental de Tuchel y encuestas de The Sun critican el juego de la selección, figuras de la talla de Gary Neville bancan a muerte al mediocampista, exigiendo respeto por haber alcanzado una semifinal.

Con el capitán Harry Kane intentando poner paños fríos en el vestuario, The Three Lions se preparan para una semifinal mítica ante Argentina. Tienen talento y oficio de sobra, pero la gran incógnita en Betsson.Sport es si esta feroz interna jugará a favor de su rebeldía o terminará pasándoles factura en el momento de la verdad.