Con el arranque de los dieciseisavos de final en la fiesta del fútbol, ya se respira una tensión única, cargada de historia y de un misticismo que solo la "Albirroja" sabe evocar. Este lunes 29 de junio, el Boston Stadium se viste de gala para ser el escenario del partido entre Paraguay y Alemania.
Hay novedades en el equipo que dirige el profesor Gustavo Alfaro, y es nada más que el regreso del habilidoso Miguel Almirón tras cumplir su jornada de sanción tras ser expulsado en el segundo encuentro contra Turquía. El talentoso volante, está vuelta para inyectar esa velocidad, creatividad y verticalidad que tanto necesita el ataque paraguayo. Su despliegue por las bandas será uno de los argumentos principales para desestabilizar la siempre ordenada e imponente última línea teutona.
Pero no todo es positivo para los sudamericanos, Diego Gómez será baja por acumulación de tarjetas amarillas, mientras que Omar Alderete está descartado mientras se esperan los resultados tras la lesión en su rodilla izquierda que le hizo salir en el último tramo del duelo ante Australia. Ramón Sosa sigue bajo observación día a día y van llevando su caso con cautela.

En la rueda de prensa del domingo, el seleccionador de los paraguayos no esquivó el favoritismo de su rival y reconoció la enorme magnitud del reto, pero recordó de qué está hecho este plantel. Sus palabras resonaron con fuerza en la sala al afirmar con seguridad: "Decimos con humildad que podemos competir contra todos".
Sin embargo, lo que más llamó la atención durante la conferencia fue la forma como se cuestionó que en el país sudamericano se festejara la clasificación entre críticas, y que le habría encantado que el excapitán y referente del fútbol guaraní, José Luis Chilavert, le hubiese llamado.
“En Paraguay debe ser el único lugar donde no se festejó que se clasificó a la siguiente fase. Mientras Paraguay miraba por televisión, Australia estaba jugando los mundiales”, afirmó.

"Me hubiese gustado que Chilavert en lugar de ser un francotirador, me hubiese llamado, 'Gustavo me gustaría hablar con Orlando Gill', vení, las puertas de la selección las tienes abiertas, como vino Roque Santa Cruz el otro día", indicó Alfaro.
El técnico argentino aprovechó la instancia para repasar el camino de resiliencia que recorrió su equipo, destacando que el grupo se fortalece especialmente en los momentos más oscuros. Alfaro no dudó en ensalzar el carácter y la mentalidad de sus dirigidos ante los micrófonos, dejando una frase para el recuerdo: "Este grupo de jugadores siempre respondió, siempre respondimos en las adversidades". Ese mensaje caló hondo y se transformó en el mantra del vestuario.
Sobre su futuro post mundial, fue tajante y reflejó: "Quiero ver si Paraguay está preparado para un proceso, si está preparado para resistir un mal Mundial"
