Cuando más lo necesitaba, Argentina volvió a demostrar de qué está hecha. Con orgullo, carácter y una reacción de campeón, la Albiceleste derrotó 2-1 a Inglaterra en una semifinal inolvidable y se clasificó a una nueva final de la Copa del Mundo.
El conjunto inglés golpeó primero con el gol de Anthony Gordon a los 55 minutos, luego de eso replegó sus líneas y buscó defender el resultado y durante varios minutos estuvo a un paso de regresar a una final mundialista. Sin embargo, la selección de Lionel Scaloni nunca bajó los brazos, acorraló a los ingleses en su cancha e hizo el replanteo necesario para cambiar la historia

Con personalidad, intensidad y una gran eficacia en el tramo decisivo del encuentro, dio vuelta el marcador con golazo de Enzo Fernández a los 85 y el cabezazo de Lautaro Martínez a los 92 tras un gran centro de Messi, para desatar el festejo de sus hinchas y dejar sin respuestas a los europeos.

Una vez más, Argentina hizo valer la experiencia de un plantel acostumbrado a competir en los partidos más importantes. El equipo mostró temple para sobreponerse a la adversidad y confirmó que sigue siendo uno de los grandes protagonistas del torneo, manteniendo intacto el sueño de levantar una nueva Copa del Mundo.

Ahora solo queda un paso. En la gran final se medirá ante España, que viene de eliminar a Francia con mucha autoridad, en un duelo entre dos selecciones que han sido las más consistentes del campeonato y que buscarán cerrar el Mundial 2026 con la gloria máxima.
