Manchester City y Chelsea igualaron 1-1 en el Etihad por la 20ª fecha de la Premier League, en un encuentro que tuvo a Enzo Fernández como protagonista con un gol agónico en tiempo de descuento. El mediocampista campeón del mundo capitalizó el rebote tras el primer intento contenido por el arquero italiano Gianluigi Donnarumma y, con oportunismo, firmó el empate para los londinenses.
Fue un partido cuesta arriba para el Chelsea, superado durante largos pasajes y obligado a resistir ante el dominio del City. En ese contexto adverso, Enzo se puso el equipo al hombro en un desarrollo que cambió su fisonomía tras los ajustes del entretiempo. El clima no era el ideal para los Blues, atravesados por una semana turbulenta luego de la sorpresiva salida de Enzo Maresca, pese a la reciente consagración en el Mundial de Clubes.
La escena final del argentino celebrando con el puño apretado frente a su gente sintetiza el momento que vive el Chelsea. A lo largo de los 90 minutos, Fernández mostró carácter y liderazgo, además de cumplir una tarea clave en la contención del talentoso francés Rayan Cherki. Paradójicamente, el entrenador interino Calum McFarlane leyó mejor el partido en el descanso: la salida de Estevao y el ingreso de Andrey Santos, un volante con mayor despliegue y marca en el eje, liberaron a Enzo por la banda izquierda y le dieron mayor incidencia en el juego ofensivo.
En paralelo, el nombre de Liam Rosenior, actual DT del Racing de Estrasburgo, comienza a ganar fuerza como principal candidato a hacerse cargo del banco del Chelsea. La alternativa no es casual: ambos clubes integran el mismo conglomerado empresario, BlueCo, lo que refuerza la viabilidad de la apuesta.
