Penal errado, cero goles y dudas: el flojo estreno de Boca en el año

El Xeneize no pasó del empate ante Millonarios y expuso carencias de cara a lo que viene
Leandro Paredes y Radamel Falcao García, con la copa en homenaje a Miguel Ángel Russo en la Bombonera. (Fotobaires)
Leandro Paredes y Radamel Falcao García, con la copa en homenaje a Miguel Ángel Russo en la Bombonera. (Fotobaires)

Boca arrancó el año sin goles. Fue 0-0 ante Millonarios de Colombia en la Bombonera, en un amistoso que sirvió como homenaje a Miguel Ángel Russo. El equipo mostró una buena idea en el primer tiempo, pero se quedó a mitad de camino: elaboró, intentó, aunque nunca logró lastimar.

Las salidas desde el fondo fueron prolijas y, por momentos, prometedoras. En el mediocampo, con Paredes, Delgado y Herrera, el que dejó mejores sensaciones fue el volante vasco, con juego a uno o dos toques y criterio. Si logra continuidad física, puede ser una pieza importante. Por afuera, los extremos buscaron los cambios de frente de Paredes para cerrarse y liberar el recorrido de los marcapuntas. En defensa, Boca no pasó sobresaltos.

El problema volvió a estar en el área rival. Merentiel, Aguirre y Zeballos fallaron en la toma de decisiones y desperdiciaron chances claras. La más peligrosa del primer tiempo fue un tiro libre de Paredes sobre el final. Millonarios, ordenado y paciente, esperó como ya lo había hecho ante River.

En el complemento, Boca no encontró respuestas desde el banco. Ni Alarcón ni Zenón lograron modificar el trámite. La ocasión más clara volvió a ser de Merentiel, tras una muy buena asistencia de Aguirre. Con el correr de los minutos, el partido perdió intensidad y el desarrollo terminó beneficiando al equipo colombiano, que presentó varios suplentes en relación al once que enfrentó a River.

En el cierre apareció Zeballos, el jugador más desequilibrante del equipo por su uno contra uno. Generó las situaciones más peligrosas y provocó el penal. Pero volvió a fallar, como ante Estudiantes. El remate fue anunciado y De Amores, figura del partido, respondió con seguridad.

La falta de gol dejó un mensaje claro: Boca necesita, con urgencia, un nueve icónico. Una necesidad que contrasta con las declaraciones de Juan Román Riquelme, quien aseguró que “en este mercado de pases no hay que volverse locos”. Sin refuerzos confirmados, con Cavani aún sin poder jugar, quedó expuesto que este plantel, hoy, no parece estar a la altura de una Copa Libertadores.