El equipo de Chivu arrancó a todo ritmo y le arruinó el regreso a Alberto Gilardino al banco de suplentes. Con este inicio arrollador, el Nerazzurri trepó a la cima en solitario, a la espera de lo que hicieran la Roma y la Lazio. La diferencia en el césped fue abismal para un Parma que sufrió una dura goleada por 3 a 0 en el debut del flamante DT.
La fiesta la armaron Sucic, Hakan Calhanoglu de penal y un Marcus Thuram que no tuvo piedad con su exclub para firmar su quinta conquista en seis partidos. Lo loco fue que, con pesos pesados como Barella, Lautaro Martínez, Akanji, Bastoni y Zielinski sentados afuera, los muchachos de Chivu liquidaron el pleito antes de la media hora. Ya con la ventaja en el bolsillo, empezaron a regular pensando de lleno en el choque de este martes frente al Brujas en San Siro.

Al final, fue un triunfo con oficio, puro pragmatismo y la nafta justa para no llegar caminado a la Champions League. Chivu movió el tablero, le dio descanso a sus figuras y mandó a la cancha un rato a Lautaro y a Spence. ¿Un párrafo aparte? Para el arquero Martínez, que cerró el arco con autoridad por segunda vez en el campeonato tras lo hecho ante el Cagliari.
