La expectativa por el partido de la Selección de Bolivia frente a Irak despertó una enorme ilusión en todo el país. Después de más de tres décadas sin participar en una Copa del Mundo, los aficionados bolivianos volvieron a soñar con ver a su bandera en la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Sin embargo, el resultado no fue el esperado. Bolivia cayó 2-1 en el estadio de Monterrey ante Irak, que logró imponerse en el repechaje intercontinental y quedarse con el último cupo disponible para el Mundial. El conjunto asiático golpeó temprano en el partido. Al minuto 10, Ali Alhamadi abrió el marcador, adelantando a su selección y obligando a Bolivia a remar desde atrás.
La esperanza volvió a encenderse gracias al joven Moisés Paniagua, de apenas 18 años, quien marcó el descuento y devolvió la ilusión. El partido se volvió cuesta arriba para el equipo sudamericano, que buscó reaccionar y mantenerse en la pelea. No obstante, en el minuto 53, apareció Aymen Hussein para ampliar la ventaja de Irak. El segundo gol complicó aún más las aspiraciones bolivianas, aunque el equipo no dejó de luchar en ningún momento.
Con este resultado, Irak regresa a una Copa del Mundo después de 40 años y formará parte del Grupo I, donde enfrentará a Francia, Senegal y Noruega.
Tras el partido, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, difundió un mensaje en video en el que expresó su respaldo al plantel boliviano. “Gracias, selección; gracias de corazón, lo dieron todo en la cancha”, señaló el mandatario, invitando a la población a recibir al equipo “como héroes”.
Ahora, Bolivia deberá mirar hacia adelante y comenzar a preparar el camino hacia el próximo desafío: las eliminatorias rumbo al Mundial de 2030, que tendrá sedes en España, Portugal, Marruecos, Uruguay, Argentina y Paraguay.
