El austríaco ganó el eslalon gigante paralelo en Milán-Cortina 2026, rompió un récord histórico y dejó una celebración que dio la vuelta al mundo.
El tiempo pasa para todos. Para Benjamin Karl, parece que no tanto. A los 40 años y 115 días, el snowboarder austríaco se colgó la medalla de oro en el eslalon gigante paralelo de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026 y se convirtió en el atleta de mayor edad en ganar un oro olímpico de invierno.
La final, disputada en Livigno, fue pura tensión. Karl fue más rápido que el surcoreano Kim Sangkyum, al que superó con un tiempo de 44,22 segundos, para subirse a lo más alto del podio en lo que fueron sus quintos Juegos Olímpicos. No era una bajada más: era historia.
Con este triunfo, el austríaco dejó atrás el récord que tenía el noruego Ole Einar Bjørndalen, quien había ganado oro con 40 años y 12 días. Además, revalidó el título conseguido en Beijing 2022 y confirmó que sigue siendo uno de los grandes nombres del snowboard mundial.
Un festejo que se volvió viral
Si el oro fue histórico, la celebración fue inolvidable. Apenas cruzó la meta, Karl se sacó la camiseta, flexionó los brazos y se lanzó de pecho sobre la nieve. La imagen recorrió el mundo en minutos.
El festejo no fue casual: fue un homenaje a su ídolo, el legendario esquiador austríaco Hermann Maier, famoso por celebrar de esa manera sus grandes victorias.
“Esperé toda mi carrera para hacerlo”, confesó el campeón.
Una carrera llena de medallas
Karl ya había ganado una plata en Vancouver 2010 y un bronce en Sochi 2014, pero este segundo oro tuvo un sabor especial. “Competí sin presión, disfrutando”, explicó tras la final.
Su trayectoria impresiona: más de 215 carreras de Copa del Mundo, 58 victorias, cinco títulos mundiales y cuatro medallas olímpicas. Todo indica que fue su último baile olímpico.
A los 40, en cuero y contra el reloj, Benjamin Karl le ganó al tiempo. Y lo celebró como solo lo hacen los campeones de verdad.
