Llega la semana más esperada para el tenis chileno y todos los focos apuntan al Court Central Anita Lizana del Estadio Nacional. Mientras Alejandro Tabilo aterriza con la chapa de número uno tras su paso por la tercera ronda del US Open, la presencia de Tomás Barrios asoma una vez más como la carta de garantía y corazón dentro del equipo capitaneado por Nicolás Massú para la serie de Qualifiers ante España este 19 y 20 de septiembre.
El cambio de chip: Del cemento norteamericano a la arcilla de Ñuñoa
La temporada 2026 de Barrios ha estado marcada por la búsqueda de regularidad y batallas durísimas en el circuito internacional. Tras su reciente paso por el cemento de Flushing Meadows en el US Open, donde le tocó medirse en el estreno ante el belga Alexander Blockx, el chillanejo debió procesar una rápida transición de superficie para meterse de lleno al polvo de ladrillo:
- Adaptación inmediata: Cambiar la velocidad de las pistas duras estadounidenses por la lentitud y el pique alto de la tierra batida del Nacional exige un esfuerzo físico y mental que Barrios conoce de memoria.
- El especialista en arcilla: Es en esta superficie donde el juego de Tomás cobra mayor peso, utilizando su sólida derecha invertida, el drop shot quirúrgico y ese despliegue incansable desde el fondo que tantas alegrías le ha dado al país.
El comodín indiscutido de Nicolás Massú
Si hay un tenista que se transforma cuando defiende los colores de Chile, ese es Tomás Barrios. En el búnker nacional su valor estratégico es absoluto:
- Garantía en el dobles: Ya sea haciendo dupla con Tabilo o adaptándose según las necesidades tácticas de la serie, su lectura en la red y su sincronía lo convierten en una pieza fija para el crucial punto del día domingo.
- Opción latente en singles: Junto a Christian Garin y Matías Soto, Barrios entrega esa profundidad que le permite a Massú mover el tablero según el desgaste o las características de los singlistas españoles.
Con el público a favor y la mística copera encendida en las tribunas del Nacional, Tomás Barrios llega listo para ponerse el overol y demostrar, una vez más, que los partidos bravos de Copa Davis son el terreno donde mejor sabe competir.
