Ben Shelton está a un triunfo de alcanzar un momento histórico para el tenis de Estados Unidos. Este domingo, en la cancha central de Flushing Meadows, el estadounidense enfrentará a Alexander Zverev por el título del US Open con una misión ya supera las dos décadas de fracasos: convertirse en el primer campeón masculino estadounidense de un major desde Andy Roddick en 2003.

De hecho, Taylor Fritz estuvo muy cerca de terminar con esa sequía en el mismo escenario. En 2024 llegó a la final del US Open después de derrotar su compatriota Frances Tiafoe, convirtiéndose en el primer tenista masculino de Estados Unidos en alcanzar una final de Grand Slam desde Roddick en Wimbledon 2009. Sin embargo, perdió ante Jannik Sinner por 6-3, 6-4 y 7-5.
El escenario tampoco podría ser más simbólico. Shelton tendrá al público de Nueva York de su lado y la posibilidad de convertirse en el nuevo rostro de una generación que intenta devolver al tenis masculino estadounidense a los primeros planos. Durante años, nombres como John McEnroe, Pete Sampras, Andre Agassi y Roddick hicieron que Estados Unidos fuera una potencia de los Grand Slam. Ahora, Shelton tiene la posibilidad de enderezar la historia.

Y el desafío será enorme. Al otro lado estará Zverev, un rival que conoce muy bien y al que aún no puede vencer: el alemán domina el historial entre ambos por 5-0. Además, Zverev busca su segundo título de Grand Slam y llega a otra final del US Open con la experiencia de haber disputado ya una definición en Nueva York. Fritz abrió nuevamente la puerta en 2024. Shelton ahora puede cruzarla.
