El Tricolor choca ante Australia en una prueba clave antes de la Copa del Mundo

Foto: CARL DE SOUZA / AFP / TT

La Selección de México volverá a pisar uno de los escenarios más emblemáticos del fútbol mundial previo a la Copa del Mundo. El próximo 30 de mayo, el equipo dirigido por Javier Aguirre enfrentará a Australia en el histórico Rose Bowl, en lo que será uno de los últimos ensayos antes del debut mundialista frente a Sudáfrica.

El encuentro se disputará en Pasadena, California, más allá de tratarse de un amistoso, el partido representa una oportunidad importante para un grupo que todavía busca afinar detalles, fortalecer confianza y llegar con mejores sensaciones al torneo más esperado por la afición mexicana.

El Rose Bowl, con capacidad para más de 90 mil espectadores, guarda una historia especial dentro del fútbol internacional. Fue sede de la final de la Copa Mundial 1994 y de la final del Mundial Femenino de 1999. Para México también tendrá un significado emocional, ya que será su último partido en territorio estadounidense antes de disputar el Mundial 2026 como anfitrión.

Australia llegará como un rival incómodo y exigente. Los antecedentes favorecen a los oceánicos, que solamente han perdido una vez frente al Tricolor. El recuerdo más reciente entre ambos equipos fue el empate 2-2 de 2023, un partido en el que México tuvo que remar contracorriente para evitar la derrota.

Para Aguirre, este compromiso no solo servirá para ajustar el funcionamiento táctico. También será una última oportunidad para observar jugadores, medir carácter y entender quiénes están listos para asumir la responsabilidad de representar al país en casa, en un Mundial que ya se siente cada vez más cerca.