La Selección Colombia ya está enfocada en los octavos de final del Mundial 2026, donde enfrentará a Ghana con un doble desafío: recuperar físicamente a Luis Díaz y encontrar la fórmula para romper el sólido sistema defensivo del equipo dirigido por Carlos Queiroz.
El extremo del Bayern Múnich ha sido una de las principales figuras de la Tricolor en el torneo. Marcó en el debut ante Uzbekistán y acumuló 269 minutos durante la fase de grupos, convirtiéndose en el jugador que mayor desgaste ha sufrido por la constante marca de los rivales.
En el empate sin goles frente a Portugal, Díaz terminó visiblemente agotado. Sin embargo, el cuerpo médico descartó cualquier lesión y confirmó que el atacante está en perfectas condiciones. Por eso, antes de viajar a Kansas, el cuerpo técnico de Néstor Lorenzo centró sus esfuerzos en controlar sus cargas de trabajo para que llegue con la mayor frescura posible al compromiso.

El clima también será un factor determinante. El encuentro se disputará en Kansas City, donde se esperan sensaciones térmicas superiores a los 40 grados. Para reducir el impacto del calor, Colombia utilizará chalecos refrigerantes durante el entretiempo y las pausas de hidratación, una medida que busca evitar la fatiga en los jugadores.
Si Díaz responde como lo ha hecho en el resto del torneo, Colombia tendrá una herramienta clave para romper el cerrojo de Ghana y avanzar a los octavos de final del Mundial.
