La derrota por 3-0 ante Deportivo Riestra caló hondo en Boca. El Xeneize tuvo una actuación decepcionante en el Estadio Guillermo Laza, sufrió tres goles en el primer tiempo y no pudo generar situaciones claras en todo el partido.
Rodolfo Arruabarrena, flamante entrenador del conjunto Azul y Oro, se decidió por un XI inicial con muchos cambios, y el equipo no se mostró como tal en ningún momento. Ni siquiera cuando ingresaron varios de los grandes nombres del plantel en el complemento.
Boca finalizó con un 81,8% de posesión durante los 90 minutos, en los cuales realizó 13 disparos en total, 10 de ellos en la primera mitad y apenas tres al arco. La falta de juego se notó de principio a fin ante un equipo que basa su estrategia en una rocosa defensa y, si encima convierte, se repliega de manera magistral.
Pero el Xeneize no solo perdió, lo hizo por goleada y dejando una muy mala imagen desde lo futbolístico y, principalmente, desde lo anímico: "El vestuario parece un cementerio", dijo Arruabarrena tras la caída.
"Me preocupa que no sepamos levantarnos de esta derrota, sería una estupidez no hacerlo y que nos haga más daño del que ya nos hizo", agregó en entrenador, al que también se lo notó golpeado por el resultado adverso.
"Hay que tener cuidado siempre, el fútbol argentino te mete un mazazo y te devuelve en la realidad. Debemos seguir trabajando, ser cautelosos, ver tanto la victoria como la derrota en la medida justa y que sirva como experiencia. El vestuario es un cementerio y está bien que duela, pero mañana 9.30 tenemos que empezar a trabajar el partido con O'Higgins, hay que enfocarse en estos errores y que no se repitan", sostuvo el Vasco.

En cuanto al partido, Arruabarrena dijo que "no inquietamos, no tuvimos ni las ganas ni el ímpetu de ir a buscar un gol, y eso es lo que más me preocupa", analizó. Pero le quitó la cara a la situación y se adjudicó la responsabilidad: "Que quede claro que soy el culpable. Trabajaré para pensar en el partido en Chile y tratar de conseguir el resultado que necesitamos".
Tras el debut con derrota en el Torneo Clausura, ahora Boca viajará a Chile para el partido de vuelta por el repechaje para los octavos de final de la Sudamericana, donde enfrentará a un O'Higgins al que venció por 1-0 en la ida en La Bombonera la semana pasada.
