España, flamante campeón del mundo y próximo coorganizador del Mundial 2030, podría perder la ventaja de defender el título en su tierra. El país ibérico y Marruecos libran una guerra fría por albergar la gran final, una disputa que estalló en el peor momento para Gianni Infantino, cada vez más cuestionado por su gestión al frente de la FIFA.
La polémica se desató después de que el diario británico The Times revelara que Infantino habría ofrecido a Marruecos la sede de la final del Mundial 2030 a cambio de garantizar el respaldo de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) y de sus 54 federaciones miembro en las elecciones presidenciales de la FIFA previstas para marzo de 2027. Según la publicación, el encuentro decisivo se disputaría en Casablanca, en el nuevo Gran Estadio Hassan II, desplazando la aspiración de España de organizarlo en el estadio Santiago Bernabéu del Real Madrid.
La FIFA respondió a través de su cuenta de X y rechazó la información publicada. Calificó la versión como "falsa y engañosa", aseguró que la elección de la sede de la final aún no ha sido tomada y advirtió, en un nuevo comunicado, que no tolerará "más ataques a la integridad y la buena gobernanza de la FIFA" y que "tomará las medidas necesarias para proteger su reputación".
La controversia llega cuando Infantino atraviesa uno de los momentos más delicados de su mandato. Las críticas por su conducción se multiplican y varias figuras del fútbol, entre ellas Luís Figo, reclamaron públicamente su renuncia, cuestionando la transparencia y la gobernanza de la FIFA. En ese escenario, cualquier decisión sobre la final del Mundial 2030 amenaza con convertirse en un nuevo foco de tensión.
Mientras el reloj avanza y la presión aumenta, la FIFA todavía no ha fijado una fecha para definir la sede de la final del Mundial 2030. Sin embargo, el antecedente de la edición de 2026 sirve como referencia: el MetLife Stadium fue confirmado como escenario del partido decisivo el 4 de febrero de 2024, poco más de dos años antes del inicio de la Copa del Mundo. Si el organismo mantiene un calendario similar, la decisión sobre la final de 2030 podría conocerse entre 2027 y 2028, lo que daría más tiempo para una puja que promete intensificarse entre despachos y lobbies.
