El cuadro milanés sudó la gota gorda para sacar adelante un partido trampa en el Meazza y venció 2-1 a la Fiorentina. Los goles de Marcus Thuram y el polaco Piotr Zielinski sirvieron para dar vuelta el tempranero tanto del español Alex Jiménez. Con esta victoria agónica, los nerazzurri estiran su invicto y continúan en lo más alto de la tabla mano a mano con la Lazio.
Después de un primer tiempo sin juego para el local, la visita sorprendió y dejó mudo al estadio con una contra letal. Pero los muchachos de interistas ya tienen en su ADN eso de dar vuelta los partidos, una sana costumbre que los salva de más de un dolor de cabeza.

Cristian Chivu movió bien las piezas desde el banco y le dio resultado. Apostó por un Thuram desatado, la gran figura y por la jerarquía de Zielinski. Cuando la gente al juvenil Pío Esposito bajo la atenta mirada de Roberto Mancini desde la tribuna, apareció el polaco para cambiar los silbidos por aplausos con un penal en el minuto 97.

Sufrió otra vez el puntero, pero su mística ganadora sigue intacta. De sus 22 puntos actuales, 13 unidades se obtuvieron viniendo desde atrás. Arriba la pelea sigue al rojo vivo con la Lazio, y la Roma ya empieza a asomar cerquita, a solo cuatro cuerpos de distancia.
