La salida de José Ignacio Rivero de Cruz Azul tomó por sorpresa a gran parte de la afición y abrió el debate sobre las decisiones recientes en el club. Ante ese escenario, Nicolás Larcamón se refirió públicamente a la partida del mediocampista uruguayo, quien continuará su carrera en Tijuana de cara al Torneo Clausura 2026.
El entrenador argentino reconoció que desprenderse de Rivero no fue una determinación sencilla, considerando su peso histórico dentro del plantel y su vigencia futbolística. “Lo de Nacho fue una decisión muy difícil, porque estábamos primeramente muy claros de que es un jugador emblema, un ídolo de la historia reciente del club, incluso todavía muy vigente, a pesar de sus 33 años”, expresó.
Larcamón sostuvo que el contexto del mercado de fichajes será clave para entender la decisión y pidió paciencia a los hinchas celestes. Según explicó, el panorama general permitirá valorar mejor el rumbo que está tomando el proyecto deportivo. “Siento que al término del mercado, la decisión de Nacho va a tener mucho más sentido y creo que la gente va a comprender que, más allá de lo difícil de la salida de un jugador con esa historia y con ese cariño logrado dentro de la afición, hay un objetivo mayor”, señaló.
En esa misma línea, el técnico remarcó que las decisiones en el fútbol profesional deben tomarse con racionalidad, incluso cuando existe un fuerte componente emocional. “Las decisiones muchas veces se toman más con la cabeza que con el corazón y, a pesar de eso, yo confío que al término del mercado muchos van a entender cuál era el principal objetivo. Espero que, una vez consumado, ese objetivo de ir a más sea evidente”, agregó.
José Ignacio Rivero cerró su etapa en Cruz Azul como uno de los referentes más importantes de los últimos años. Durante cinco temporadas y media, el volante uruguayo conquistó cuatro títulos con la camiseta celeste: la Liga MX en el Clausura 2021, el Campeón de Campeones en ese mismo año, la Supercopa de la Liga MX en 2022 y la Concacaf Champions Cup en 2025.
A nivel individual, Rivero disputó 236 partidos oficiales en todas las competiciones, anotó 27 goles y entregó 19 asistencias, números que reflejan su regularidad y su influencia dentro y fuera del campo, dejando una huella profunda en la historia reciente de la Máquina Celeste.
