Paolo Guerrero tiene los pies sobre la tierra. No pretende sacar chapa por su exitosa trayectoria, se une al objetivo grupal de Alianza Lima y admite la instancia por la que atraviesa su carrera a los 42 años.
El máximo goleador de la selección peruana intenta aportar lo mejor de sí para un equipo que en las últimas tres temporadas ha quedado por debajo del tricampeón, Universitario, y cuya característica ha sido la inestabilidad.
De hecho, el 2026 no empezó nada bien para el conjunto íntimo, ya que se despidió rápidamente de la Fase 1 de la Copa Libertadores al caer en la serie con 2 de Mayo de Paraguay. En contrapartida, sacó 10 de los 12 puntos posibles en el Apertura y es uno de los líderes del torneo.
Sin embargo, Paolo es consciente de lo que exige la historia de la institución blanquiazul y es por ello que busca exigirse en pos de las metas que se plantea para esta campaña.
"Trato de ser positivo y contagiar al grupo de compañeros. Claro que sí hay una responsabilidad que todos tenemos que asumir. Lo más primordial es que nos mantengamos bien y enfocados en nuestro trabajo", expresó el nacido en Chorrillos durante el diálogo con El Comercio.
En términos personales, el ex atacante de la Bundesliga y el fútbol brasileño reconoció el momento que vive a estas alturas. "Yo estoy a punto de terminar mi carrera profesional y lo único que quiero es hacerlo de la mejor manera, y cómo se logra eso, consiguiendo el título que tanto esperamos y que mi nombre quede registrado en la historia del club", aseveró Paolo.
Por otro lado, contó la manera en que busca liderar al grupo desde su experiencia. "Mi liderazgo siempre va a ser silencioso. No voy pregonando ni diciendo 'soy el líder de este grupo' o 'soy el capitán número 1'; no lo necesito. Creo que lo más lindo es que el grupo vea los valores, el respeto y la disciplina que uno tiene dentro y fuera del campo a la hora de entrenar, además del enfoque que uno mantiene, para que a raíz de eso todo el grupo se contagie", detalló.
