Alianza Lima se coronó ganador del Torneo Apertura 2026. Cerró el campeonato con una campaña casi impecable: de 16 partidos disputados, ganó 12, empató 3 y solo perdió uno. Anotó 29 goles y recibió apenas 7. Le sacó 6 puntos de ventaja a su más cercano perseguidor, a falta de una fecha para el cierre del primer certamen del año. Números redondos que no aceptan discusión sobre lo que ha sido el primer paso del cuadro de La Victoria para romper una sequía de títulos que data desde 2022.
Para lograrlo, lo más importante ha sido el fortalecimiento del colectivo y que cada integrante del plantel respondiera con solvencia a la función que el técnico le asignó. Y todos los jugadores que participaron lo hicieron, pero hubo cuatro que fueron fundamentales en esa idea de Pablo Guede, que poco a poco fue implementándose y encontrando éxito en el club.
Renzo Garcés, el señor de la zaga aliancista. No solo fue el dolor de cabeza de cada uno de los delanteros que enfrentó, sino que además se consolidó como el segundo goleador del equipo en esta parte del año, con cinco tantos. Efectivo atrás y adelante, el muchas veces capitán de Alianza.
Marco Huamán, el del trabajo silencioso. Volvió al club luego de ser cedido a préstamo y se convirtió en uno de los mejores del torneo en una posición que no conocía demasiado. Por si fuera poco, fue protagonista de una de las victorias más importantes del campeonato cuando marcó el gol del triunfo en Cusco.
Esteban Pavez, el técnico dentro de la cancha. El chileno llegó con la temporada iniciada y ordenó el mediocampo. Fue el pase seguro en salida y la solvencia en la medular. Tampoco dejó de aportar en ataque: marcó aquel gol agónico ante Cristal que comenzó a perfilar el título.
Eryc Castillo, el goleador del equipo, el hombre que Pablo Guede reconvirtió este 2026. Lo sacó de la banda, lo puso como segundo delantero y el ecuatoriano anotó siete de sus nueve goles desempeñándose en esa posición. Redondeó la mejor etapa de su carrera en cuanto a promedio de goles y partidos disputados.
Un Apertura redondo e indiscutido, con rendimientos individuales superlativos que potenciaron lo colectivo y convierten a Alianza en un justo ganador de la primera parte del año.
