Señores, pónganse de pie y aplaudan hasta que les duelan las manos, porque lo que acabamos de presenciar en Brasil es historia pura para el fútbol chileno. O'Higgins de Rancagua viajó al infierno del Arena Fonte Nova, miró de tú a tú al Bahía, y se trajo una clasificación épica a la Fase 3 de la Copa Libertadores. Con este tremendo batacazo, el "Capo de Provincia" ya tiene asegurada, como mínimo, su participación en la fase de grupos de la Copa Sudamericana.
San Omar Carabalí: El muro que silenció el Fonte Nova
El partido fue una verdadera prueba de supervivencia en el arranque. Apenas corría el minuto 1 de juego y Willian José ya golpeaba primero para poner en ventaja a los brasileños. El estadio era una caldera y el asedio local parecía incontenible.
Para colmo de males, finalizando el primer tiempo, tras una dudosa falta se cobró la pena máxima a favor de Bahia. Y fue exactamente ahí donde comenzó a eregirse la figura excluyente de la noche: Omar Carabalí. El arquero casi se vistió de héroe y paró ese penal, aunque en el rebote Willian José lograría marcar el 2-0 parcial. Esa atajada monumental de Carabalí fue una muestra de lo que se vendría más tarde.
Corazón y jerarquía en el complemento
El segundo tiempo exigía sangre fría y rebeldía, y el cuadro rancagüino demostró que le sobra jerarquía copera. A los 54 minutos, Arnaldo Castillo silenció el estadio al clavar el descuento, dejando el marcador 2-1 a favor de Bahia y empatando el global 2-2. A partir de ese momento, O'Higgins aguantó como un guerrero espartano, forzando la dramática definición desde los doce pasos.
Una tanda de penales para los libros dorados
En la lotería de los penales, donde a los más curtidos les tiemblan las piernas, los celestes fueron un tempano de hielo. Francisco González, Luis Pavez, Thiago Vecino y Miguel Brizuela mandaron la pelota a guardar con una categoría envidiable. El único que falló su disparo fue Arnaldo Castillo, el autor del gol en los 90 minutos.
Pero el destino ya tenía el nombre de Carabalí grabado en fuego. El portero celeste se hizo gigante bajo los tres palos y atajó dos penales en la tanda definitoria, ahogándole el grito a Dell y E. Ribeiro. Con un 4-3 definitivo en los penales, O'Higgins desató la locura total y enmudeció por completo a todo Bahía.
Engrandeciendo la estirpe chilena en Brasil
Ir a Brasil a eliminar a un equipo en su propia casa es una hazaña reservada para los valientes. Esta gesta de O'Higgins entra de lleno a la galería de las grandes noches del fútbol chileno en torneos sudamericanos. Imposible no inflar el pecho y recordar cuando Palestino despachó a Cuiabá en la Copa Sudamericana 2024, o aquella noche del 2020 donde Unión La Calera eliminó a un coloso como Fluminense en pleno Maracaná.
Hoy, el "Capo" sacó la cara por todos. ¿Hasta dónde creen que puede llegar este equipo con la tremenda garra que demostró en Salvador Bahía?
