Lo que pasó en el Estadio Ciudad de los Deportes fue más que una derrota. Fue una llamada de atención para el Club América. Perdieron 4-1 ante Tigres UANL, y más allá del marcador, lo que preocupó fue la forma.
A los cuatro minutos, Juan Brunetta marcó de penal. Fue como empezar un partido de cartas perdiendo la primera mano grande. Desde ahí, Tigres jugó con calma. América intentó responder, pero fue más intención que peligro real. Tocaban la pelota, sí. Pero no lastimaban.
Luego vino el segundo gol, Jesús Angulo aprovechó un rebote tras un tiro de esquina y puso el 2-0. Y ahí el equipo local empezó a verse sin ideas.
En el segundo tiempo, el técnico André Jardine movió piezas. Y por un momento funcionó. Brian Rodríguez descontó y parecía que podía venir la reacción. Pero fue solo un espejismo. Tigres respondió casi de inmediato con una gran jugada de Ángel Correa para volver a tomar distancia con el 3-1.
El cierre fue tenso. Hubo empujones, reclamos y una expulsión de Lima. Ya con diez hombres, América terminó por desordenarse y Brunetta selló la goleada por 4-1.
Hoy América es octavo con 11 puntos. Tigres sube al sexto con 14. Pero más allá de la tabla, la sensación es clara: cuando no tienes una idea clara, el rival te pasa por encima. Y eso fue exactamente lo que ocurrió.
