Después de dos años de ausencia, Boca Juniors volvió a la fase de grupos de la Copa Libertadores y lo hizo como marcan los manuales: con un triunfo de visitante. Fue 2-1 ante Universidad Católica en Santiago de Chile, en un debut que no solo suma puntos, sino que también confirma el gran momento futbolístico del equipo. Con un Aranda encendido, en modo figura total, el Xeneize impuso condiciones de principio a fin.
El primer tiempo fue todo de Boca: dominio, situaciones y una clara superioridad ante un rival que ofreció poco. En ese contexto, apareció la jerarquía de Leandro Paredes: manejó los tiempos y abrió el marcador con un remate desde afuera que contó con la floja respuesta de Vicente Bernedo. Pero su aporte fue mucho más que el gol. Boca jugó con carácter, fue fuerte en las divididas y mostró personalidad, sin caer en excesos. Con un mediocampo firme, buenas subidas por los costados y el peso ofensivo de Aranda, el equipo fue claro dominador. Incluso Santiago Ascacíbar estuvo cerca de estirar la ventaja, tras una asistencia de lujo de Paredes, pero el arquero reaccionó a tiempo.

Adam Bareiro celebra el 2-0 parcial a favor de Boca Juniors ante Universidad Católica.
En el segundo tiempo, el partido se hizo más incómodo. Universidad Católica adelantó líneas y avisó con un buen centro de Montes que terminó en un cabezazo peligroso de Fernando Zampedri, bien resuelto por Leandro Brey. Boca ya no tenía el mismo control, pero le alcanzó con acelerar en el momento justo. Una jugada bien elaborada, con intervención de Aranda y un taco para Blanco, terminó en un centro rasante que encontró a Bareiro para el 2-0. Después, una desatención en un córner le dio vida al equipo chileno, que descontó y le puso algo de suspenso al cierre.
Más allá de ese tramo final, Boca dejó una imagen sólida. El equipo crece, se afianza en lo colectivo y encuentra respuestas tanto en los pibes como en los más experimentados. En la próxima fecha, recibirá a Barcelona SC, mientras que Universidad Católica irá a Brasil para medirse con Cruzeiro.
