Universitario de Deportes obtuvo un resultado positivo en Colombia. En Ibagué, a más de 1300 metros sobre el nivel del mar, rescató un punto que puede ser importante en la sumatoria final para ese objetivo que se plantearon este año: clasificar nuevamente a los octavos de final del torneo continental.
Si bien el primer tiempo dejó la sensación de que el equipo peruano pudo haber regresado con algo más que un empate por su volumen de juego y las aproximaciones que generó, la situación más clara de gol la terminó creando el conjunto local cuando, en el minuto 32, Mosquera conectó de cabeza a dos metros del arco de Vargas. Un remate contra el suelo que tenía destino de red. Sin embargo, ‘Manotas’ hizo gala de su sobrenombre y, con una reacción felina, salvó lo que claramente hubiera sido el primero de Deportes Tolima.
Antes, lo habían intentado sorprender con un remate prácticamente desde el medio campo, pero el golero merengue estaba en su noche y respondió. Lo mismo ocurrió en la segunda parte cuando, al ser requerido hasta en tres oportunidades, estuvo atento para resolver y no permitir que su valla fuera vencida.
Fue un partido impecable del arquero de la ‘U’. Premio, además, a la constancia de un profesional que llegó el año pasado y tuvo que asumir ser suplente durante toda la temporada 2025, y que este 2026 lo inició en la misma condición. Esperó paciente su oportunidad y, cuando esta llegó, la aprovechó. Ha atajado en los dos partidos más importantes en lo que va del año: el clásico y el debut en Copa. En ambos encuentros fue clave y dejó el arco en cero. Además, también atajó contra UTC y Comerciantes Unidos, y no recibió goles.
Por ahora, se ha adueñado del puesto y, a este nivel, será difícil que Diego Romero logre volver a ser el ‘1’ fijo del cuadro de Ate.
