River no perdona: le ganó a Racing y acecha la punta

El equipo de Coudet venció 2-0 a la Academia en Avellaneda, sumó su quinta victoria al hilo y quedó a tres puntos de Independiente Rivadavia.
Photo by Juan Manuel Baez/NurPhoto

River sigue dulce y no le pierde pisada a Independiente Rivadavia. Tras el 2-0 en el Cilindro de Avellaneda, el Millonario llegó a los 26 puntos y quedó ahí, a un paso del liderazgo, destacándose en una fecha 14 que lo deja como el gran candidato al Superclásico que se viene.

El primer tiempo lo aguantó Santiago Beltrán, un arquero que ya dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad absoluta bajo los tres palos. Racing arrancó con ese empuje típico de los equipos de Costas, pero con las ganas solas no alcanzó. Se notó mucho la ausencia de Rojas y, para colmo, el bajo nivel de Santiago Sosa y el presente errático de “Maravilla” Martínez le quitaron peso ofensivo.

Gustavo Costas, entrenador de Racing Club, y Eduardo Coudet, entrenador de River Plate, se saludan antes del inicio de un partido de la Copa de la Liga entre Racing Club y River Plate en el Estadio Presidente Perón. (Photo by Juan Manuel Baez/NurPhoto)

Mientras la Academia dependía de las subidas de Cannavo y la voluntad del “Toto”, el River de Chacho Coudet, que ya había avisado con una clarísima de Tomás Galván, golpeó en el momento justo. Todo Racing se quedó pidiendo una falta de Acuña sobre Cannavo, pero el equipo quedó mal parado en el retroceso y Colidio no perdonó: aprovechó su velocidad y definió fuerte al medio para abrir el marcador. Incluso pudo haber aumentado la cuenta antes del descanso, mientras Racing se iba al vestuario lamentando aquel gol increíble que se perdió Solari.

En el complemento, River sacó el pie del acelerador y el partido entró en una siesta, marcada por otra irresponsabilidad de Marcos Rojo. Lo del defensor ya parece un ciclo cumplido: juega como quien ya no quiere estar, una decisión de Costas que la dirigencia, bastante cuestionada, termina respaldando. Al hincha de Racing le duele ver cómo River le entregó el control del juego y su equipo no supo qué hacer con la pelota. Los ingresos de Zaracho, Gonzalo Sosa y Martirena, forzado como extremo, no cambiaron la ecuación. Ya con la ventaja numérica por la expulsión, River olió sangre y Driussi puso el segundo, con una distinguida definición, para bajar la persiana y dejar a Di Césare y a Racing totalmente expuestos.

De cara a la semana de Sudamericana, Racing se choca con una realidad durísima: el plantel parece no estar a la altura de las exigencias del año. En Núñez, en cambio, todo es sonrisa. Más allá de los tres puntos, la gran noticia es que sus dos delanteros convirtieron en el mismo partido, algo que no se veía desde hace mucho. Desde que aterrizó el Chacho Coudet, River es una máquina de ganar: cinco de cinco para una efectividad perfecta. Con este triunfo, se consolidan como escoltas de la Zona B con 26 unidades. En la otra vereda, Racing se hunde: con 18 puntos, cayó al noveno puesto y hoy mira los puestos de clasificación desde afuera.