La Ciudad de México se alista para vivir uno de los fines de semana más esperados del automovilismo. El Gran Premio de México reunirá nuevamente a miles de aficionados en el Autódromo Hermanos Rodríguez, con un ingrediente especial: el regreso de Sergio Pérez, quien volverá a correr ante su público después de un año de ausencia.
Checo afrontará esta nueva etapa con Cadillac, escudería con la que buscará recuperar sensaciones y reencontrarse con una afición que lo ha acompañado durante toda su trayectoria. Su temporada no ha sido la más sencilla, pero competir en casa representa una motivación diferente. El apoyo de los seguidores mexicanos podría convertirse en uno de los momentos más emotivos del fin de semana, especialmente por tratarse de su regreso a un circuito que conoce muy bien.
Además, la carrera tendrá un atractivo especial en la lucha por el campeonato mundial. Kimi Antonelli llegará como líder de la clasificación con 365 puntos y con la posibilidad de asegurar su primer título de Fórmula 1 en territorio mexicano.
El piloto italiano necesita terminar entre los nueve primeros para garantizar la coronación, siempre que se mantengan las condiciones de puntuación previstas. Si consigue el objetivo, podría convertirse en el campeón más joven de la historia y devolverle a Italia un título mundial que no consigue desde Alberto Ascari, en 1953.
De esta manera, el Gran Premio de México tendrá dos historias que seguir de cerca: el regreso de Checo Pérez ante su gente y la oportunidad de Antonelli de alcanzar la cima del automovilismo.
La cita está programada para el domingo 1 de noviembre en el Autódromo Hermanos Rodríguez. Entre la emoción de los aficionados mexicanos y la tensión por la definición del campeonato, la carrera promete captar la atención de los seguidores de la Fórmula 1.
