Christian Cueva volverá a cambiar de camiseta. El volante peruano jugará el Torneo Clausura con Sport Boys luego de concretarse su cesión a préstamo desde Juan Pablo II, en una de las operaciones más comentadas del mercado local. Para el cuadro rosado, el fichaje representa la llegada de un futbolista capaz de elevar el nivel técnico del plantel y, al mismo tiempo, renovar la ilusión de una hinchada que espera un segundo semestre muy diferente.
La apuesta tiene un respaldo importante: Carlos Desio. El entrenador argentino ya dirigió a Cueva en Cienciano y fue uno de los responsables de recuperar su confianza futbolística en aquella etapa. Por eso insistió ante la dirigencia para volver a contar con él, convencido de que puede convertirse en el eje creativo del equipo.

Es cierto que el presente de Cueva ya no alcanza el brillo de sus mejores años. Las lesiones, la irregularidad y algunos episodios extradeportivos frenaron una carrera que lo llevó a ser uno de los futbolistas más determinantes de la selección peruana. Sin embargo, su talento continúa siendo un recurso capaz de marcar diferencias cuando encuentra continuidad y respaldo.
Durante el Torneo Apertura defendió la camiseta de Juan Pablo II, donde acumuló quince partidos jugados, anotó dos goles y repartió tres asistencias, aunque sin lograr que el equipo despegara. Ahora tendrá un escenario distinto y una responsabilidad mayor en un club con historia y una afición exigente.
Sport Boys incorpora mucho más que un nombre reconocido. Suma experiencia, visión de juego y un futbolista acostumbrado a asumir protagonismo. Si consigue recuperar su mejor versión bajo la conducción de Desio, el conjunto chalaco podría encontrar en Cueva la brújula que necesita para cambiar el rumbo en el Clausura y volver a competir con mayores aspiraciones.
