Paolo Guerrero dimensionó su presente como uno de los símbolos de Alianza Lima, club al que retornó desde su salida hacia la Bundesliga allí por 2002, cuando no llegó a disputar minutos oficiales con la camiseta blanquiazul.
Es decir, una deuda que tiene pendiente el Depredador es celebrar un título con el equipo íntimo, ya que desde su regreso en 2024 ha visto el tricampeonato consecutivo de Universitario en el fútbol peruano.
Tras el primer semestre de competencia en este 2026, los dirigidos por Pablo Guede han dado un paso adelante al adjudicarse el Torneo Apertura y esto motiva al máximo goleador de la selección peruana con poder coronarse a fin de año.
"Siento más estrés, porque hay una responsabilidad. Quiero salir campeón, soy hincha del equipo, fanático y le tengo todo el cariño y amor del mundo", fueron las palabras del nacido en Chorrillos ante el micrófono de L1MAX.
Asimismo, el futbolista con pasado en el Brasilerao quiso remarcar la diferencia con otros clubes en los que ha jugado. "Siempre me han preguntado si soy hincha de los equipos donde he estado. Yo soy simpatizante de los equipos donde jugué, les tengo mucho cariño, pero yo solo soy hincha de Alianza Lima", aclaró.
Por otra parte, el jugador que convirtió 4 goles en 13 presentaciones en el reciente certamen local, hizo referencia a la capacidad de sus colegas para liderar el equipo más allá de su presencia. "Considero que mis compañeros se hacen cargo, lo entienden muy bien, pero si yo pudiera absorber y tomarme toda la responsabilidad, lo podría hacer", afirmó.
"Renzo (Garcés), Gaibor, Advíncula y Castillo son pilares muy importantes dentro del equipo y eso hace que las cosas fluyan mejor. Yo no solo me encargo, ellos también motivan a los compañeros y a los chicos", puntualizó en esos casos.
Por otro lado, Paolo habló acerca del entrenador, Pablo Guede, artífice del logro de Alianza en el Apertura, y lo elogió. "Guede tiene mucha pasión por el fútbol por la manera en que trabaja. Incluso, él crea los trabajos en función a los errores que le ve al adversario y cómo hacer la presión", destacó.
Y en ese último escenario, ejemplificó: "Una vez nos amarró con cuerdas a cada uno para hacer bien la presión y que no hubiera espacios. Fue algo muy loco y extraño, porque nunca antes había realizado ese trabajo en un entrenamiento, pero luego uno ve que, a la hora del partido, las cosas funcionan".
"Guede es un crack. Es muy astuto y muy experto. Cuando ve que el grupo necesita que lo apriete, lo aprieta y de mil maneras. Por ahí, el profe puede estar molesto y caliente, y es el momento donde más tenemos que poner concentración para que las cosas fluyan mejor. El grupo lo hace y eso demuestra que todos estamos muy comprometidos", sentenció Guerrero.
