Aguirre analiza rotaciones mientras el Tri apunta a mantener el invicto mundialista

Mexico's head coach Javier Aguirre takes part in a training session at Sports Arena in Zapopan, Mexico on June 17, 2026, on the eve of the 2026 World Cup football match between Mexico and South Korea. (Photo by Ulises RUIZ / AFP)

México afrontará este miércoles su último compromiso de la fase de grupos del Mundial 2026 con un escenario muy distinto al que tenía antes del arranque del torneo. La Selección Nacional aseguró la clasificación a la siguiente ronda y también garantizó el liderato de su grupo, un logro que le permite trabajar con mayor tranquilidad, aunque sin perder de vista la importancia de seguir creciendo como equipo.

El conjunto dirigido por Javier Aguirre se medirá a República Checa en el Estadio Ciudad de México con la confianza que han dejado sus dos primeras actuaciones, pero también con la responsabilidad de mantener el nivel que ha ilusionado a la afición mexicana. La intención es cerrar la primera fase con paso perfecto y llegar fortalecido a los partidos de eliminación directa.

Con ese objetivo en mente, el cuerpo técnico analiza realizar algunos ajustes en la alineación. Más que una cuestión táctica, se trata de cuidar a futbolistas que han acumulado un desgaste importante y dar oportunidad a jugadores que esperan su momento para aportar. Uno de los nombres que podría regresar al once es César Montes, quien ya cumplió su suspensión y se encuentra disponible. También Santiago Giménez aparece como una opción para tener mayor protagonismo desde el inicio.

Foto: Rodrigo Oropeza / AFP / TT

Jesús Gallardo es otro de los jugadores que podría recibir descanso. En su lugar, Mateo Chávez tendría la oportunidad de demostrar nuevamente las condiciones que ha mostrado cada vez que ha sido requerido. Asimismo, la situación de Brian Gutiérrez obliga a una evaluación especial, ya que una nueva tarjeta amarilla podría dejarlo fuera de la siguiente ronda.

Del otro lado estará una República Checa obligada a sumar para mantener vivas sus aspiraciones mundialistas. Esa necesidad convierte el encuentro en un desafío exigente para México, que buscará confirmar su buen momento, seguir fortaleciendo su confianza y regalarle una nueva alegría a su afición antes de los cruces decisivos.