La relación entre Gianni Infantino, presidente de la FIFA, y la UEFA, está en su peor momento. Tras pasar por algunos sofocones durante el último Mindial, que llegaron a su punto más caliente luego del caso Balogun, ahora la entidad europea sacó un duro comunicado oponiéndose al plan de reestructuración comercial de la Copa del Mundo, incluso planteando un posible boicot.
El problema tiene un punto claro de conflicto. Infantino propone crear una empresa llamada FIFA Forward Entreprise para administrar eventos como la Copa del Mundo y el Mundial de Clubes. Para esto, pretende vender entre el 20% y el 30% de la nueva entidad a inversores privados. Y a esto en específico se opone la UEFA "de forma unánime e inequívoca".
Además, trascendió que la FIFA, a modo de incentivo, estaría ofreciendo cerca de 40 millones de dólares a cada una de las federaciones de los países que aprueben este proyecto antes del 19 de septiembre, advirtiendo que quienes se opongan quedarían excluidos del nuevo modelo de financiamiento.
El organismo europeo, que nuclea a las 55 federaciones del continente, sacó un duro y claro comunicado este jueves, tras una reunión de urgencia: "La Copa del Mundo no puede considerarse un producto de inversión. Es uno de los mayores legados deportivos del fútbol. Se ha construido a lo largo de generaciones gracias al trabajo de jugadores, selecciones nacionales y aficionados de todos los continentes. Ninguna parte de ella debería entregarse jamás a inversores privados. La Copa del Mundo no está en venta".
"Las federaciones nacionales de todo el mundo se enfrentan ahora a un ultimátum: aceptar la toma irreversible de las competiciones más importantes del fútbol o atenerse a las consecuencias", continúa el comunicado. "No se trata de una 'decisión democrática', sino de un gobierno basado en la intimidación: un acto de coerción indigno de una institución encargada de la gestión del fútbol mundial", explica la misiva del ente europeo.
El organismo presidido por el esloveno Aleksander Čeferin sostiene que esta situación sería irreversible -además de peligrosa- y advierte: "Cada decisión sobre el calendario internacional, cada decisión sobre los formatos de competición y cada decisión que moldea el futuro del fútbol ya no se rige por lo que más beneficia al deporte, sino por lo que más beneficia a los accionistas".

)Por último, y como para dejar bien en claro la posición del fútbol europeo, la UEFA está dispuesta a boicotear todo evento organizado por la FIFA, incluido el Mundial, si se aprueba la propuesta: "Ninguna selección nacional de la UEFA participará en ninguna competición de la FIFA mientras estas propuestas sigan vigentes, a menos que esta propuesta se haya abandonado en su totalidad y se hayan dado garantías vinculantes de que la FIFA nunca más abrirá su gobernanza ni sus competiciones a la propiedad privada".
"Hay cosas demasiado importantes como para venderlas. La Copa Mundial de la FIFA pertenece al fútbol. Siempre será así. Y mientras Europa tenga voz, jamás estará a la venta", cierra el comunicado de la entidad madre del fútbol en el Viejo Continente.
La UEFA es la primera confederación en salir a marcar su postura clara y en contra del proyecto, mientras se espera por las posiciones de la CONMEBOL, Concacaf, la CAF de África, la AFC de Asia y la OFC de Oceanía.
El ente europeo ya había salido al cruce contra Infantino y la FIFA durante el último Mundial, cuando se supo que un llamado de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, fue clave para que habiliten a Folarin Balogun, futbolista suspendido por una tarjeta roja, y pueda participar del duelo de octavos de final ante Bélgica.
