La selección francesa controló a Irak y también conservó la paciencia ante un clima adverso, que obligó a postergar el inicio de la segunda mitad en Philadelphia. Pese a esta adversidad, sumó su segunda victoria en la Copa Mundial tras imponerse por 3-0.
Tras vencer 3-1 a Senegal en su debut, Les Bleus volvieron al campo bajo una intensa lluvia, que adquirió un mayor riesgo debido a la actividad eléctrica, según lo anunciado por el servicio meteorológico. Esto llevó a que, luego del primer tiempo, se detuvieran las acciones en Pensilvania por más de dos horas. Sin embargo, esto no desconcentró a los dirigidos por Didier Deschamps, quienes liquidaron a su rival con contundencia en el complemento.

Como ante el representante africano en el estreno, Michael Olise y Kylian Mbappé generaron las primeras llegadas del vigente subcampeón. Fue el hombre del Real Madrid quien quebró el cero a los 14 minutos mediante un espectacular zurdazo desde la puerta del área grande, que se colgó en el ángulo superior derecho del arco defendido por Ahmed Basil.
Ali Al-Hamadi tuvo un par de remates aislados, sin peligro, para el elenco asiático, mientras que Mbappé registró un disparo alto y desviado para cerrar una etapa inicial con escasas emociones.
Después de pasar un largo tiempo en los vestuarios, mientras esperaban que amainara la amenazante tormenta, ambos equipos regresaron a la cancha y Francia lució incisiva para sentenciar la historia.
Bradley Barcola tuvo la primera con un cabezazo que salió desviado y el Nº 10 irrumpió a los 53 minutos para firmar su doblete tras una pésima salida del defensor Zaid Tahseen, quien tocó para un arquero que se encontraba estático. Perdió el balón, Ousmane Dembélé se apoderó del mismo y asistió a Kyky, que solo tuvo que empujarla al arco vacío.

Mbappé consiguió así su 16º gol en los Mundiales e igualó la línea de Miroslav Klose, quien en esta misma edición fue desplazado por Lionel Messi como máximo artillero histórico. El capitán argentino alcanzó los 18 tantos tras su hat-trick ante Argelia y el doblete frente a Austria, mientras que el francés mantiene intactas sus aspiraciones de alcanzar la cima.
Luego de que Olise impactara un disparo en el poste, el turno fue de Dembélé, último ganador del Balón de Oro, para marcar el tercero de su equipo. El hombre del PSG remató de derecha y cruzado tras el pase de Olise y sentenció definitivamente el encuentro.

Rebin Sulaka y Al-Hamadi contaron con ocasiones para los iraquíes, quienes no pudieron evitar una nueva caída tras el tropiezo inicial a manos de Noruega (4-1).
Mbappé continuó filoso y tuvo hasta tres remates para ampliar su cuenta personal y la de su equipo. Sin embargo, dos de sus disparos salieron desviados y el restante encontró la respuesta del guardameta.
Los de Deschamps sellaron su avance a los dieciseisavos de final y buscarán el viernes, en Boston, clasificarse como líderes del Grupo I ante el combinado noruego.
