Paraguay se quedó con un triunfo vibrante, de esos que devuelven el alma al cuerpo tras el pitazo final y se celebran aún más porque se juegan con el cuchillo entre los dientes, con un hombre menos y soportando los golpes contra las cuerdas para luego salir de pie y victorioso.
El equipo de Gustavo Alfaro venció 1-0 a Turquía en el Levi’s Stadium de Santa Clara por la segunda fecha del Grupo D. Matías Galarza madrugó a la defensa turca cuando apenas iba un minuto de juego: el futbolista del Atlanta United aprovechó un espacio para sacar un disparo colocado, pegado al palo de Ugurcan Cakir, y marcar el único gol del partido.

Cerca del final del primer tiempo llegó un momento clave del encuentro y que quedará en los registros mundialistas. Se armó una discusión entre paraguayos y turcos cerca del mediocampo y Miguel Almirón se tapó la boca mientras le decía algo a un rival. El VAR llamó al árbitro salvadoreño Iván Barton, quien, tras revisar la acción, le mostró la tarjeta roja directa.
En el segundo tiempo, la Albirroja demostró carácter y experiencia para resistir y golpear de contragolpe. Arda Güler fue el hombre más peligroso de los otomanos; sin embargo, Julio Enciso encontró espacios para explotar su velocidad, aunque no logró concretar las ocasiones que generó.

Tras salvarse el arco paraguayo con un cabezazo que pasó rozando el poste izquierdo de Orlando Gill, llegó el pitazo final y el desborde de alegría de jugadores e hinchas guaraníes, que ahora se ilusionan con el pase a dieciseisavos de final. La clasificación se definirá en la tercera fecha, cuando enfrenten a Australia en una auténtica final de grupo, nuevamente en Santa Clara.
Por otro lado, Estados Unidos, ya clasificado, recibirá a Turquía, que se despedirá del certamen al no tener opciones de abandonar el último puesto, ya que perdió los enfrentamientos directos ante Paraguay y Australia.

