Lo que estaba previsto como una jornada de velocidad y espectáculo en el Gran Malecón de Barranquilla terminó convertido en un gesto de solidaridad con los afectados por la emergencia que golpeó a Colombia.
El duelo entre Juan Pablo Montoya y su hijo Sebastián, piloto de Fórmula 2, estuvo cerca de ser cancelado debido a la situación que atravesaba el país. Sin embargo, los organizadores, la Alcaldía de Barranquilla y la familia Montoya decidieron darle un nuevo propósito al evento.
“Ante la tragedia, le dimos la vuelta al evento para que todo el dinero se vaya a los damnificados del terremoto. Cada peso que se recaude aquí irá directamente a la ayuda humanitaria”, explicó Juan Pablo Montoya.

En el Gran Malecón, miles de aficionados disfrutaron de exhibiciones de autos clásicos, maniobras de drift, superautos y vehículos de categorías internacionales. El evento también tuvo momentos de homenaje, con un minuto de silencio por las víctimas y el Himno Nacional.
En la pista, el momento más esperado fue el Reto de Campeones, un duelo a cuatro vueltas entre Juan Pablo y Sebastián a bordo de dos BMW M340i preparados para la ocasión. La experiencia permitió ver frente a frente la experiencia del expiloto de Fórmula 1 e IndyCar y la velocidad de la nueva generación.

En Barranquilla, los motores fueron protagonistas, pero la verdadera victoria estuvo en ayudar a quienes más lo necesitan.
