Alexander Zverev no solo celebró su triunfo en el US Open. Tras imponerse a Ben Shelton en la final de Nueva York, el alemán protagonizó un emotivo discurso en el que habló de superación, de no rendirse y de la importancia que tuvo su madre en su carrera. El alemán, lejos de una figura fría, mostró calidez y coraje al recordar que fue diagnosticado con diabetes tipo 1 cuando tenía apenas cuatro años y cómo su familia decidió que esa enfermedad nunca marcaría su vida.

Zverev destacó especialmente a su madre, Irina Zvereva, quien desde aquel diagnóstico se negó a aceptar que su hijo tuviera que renunciar al deporte o a sus sueños. El campeón recordó que ella siempre le transmitió la misma idea: podía hacer lo que quisiera y la diabetes no iba a definirlo. Por eso, después de tantos años de trabajo y dificultades, quiso compartir ese mensaje con todos aquellos que atraviesan momentos complicados: no rendirse y no permitir que una dificultad determine hasta dónde pueden llegar.

El alemán también tuvo palabras para Shelton, quien disputó su primera final de Grand Slam. Zverev felicitó al estadounidense y le aseguró que tendrá muchas oportunidades de volver a jugar por el título en Nueva York. Además, tuvo un gesto especial con el padre de su rival, a quien saludó y reconoció después de una final en la que ambos equipos vivieron una jornada inolvidable.

Para Zverev, este título representa mucho más que una segunda corona de Grand Slam. Después de haber perdido la final del US Open en 2020 y de atravesar años de golpes y frustraciones, finalmente pudo levantar el trofeo en Nueva York. Su victoria llegó acompañada de un mensaje que resumió buena parte de su historia: las derrotas pueden doler, las dificultades pueden aparecer, pero nunca hay que dejar de creer ni rendirse.
Sigue todas las noticias deportivas en las redes de Betsson.sport.
