Las decisiones de Pablo Guede

La influencia de Pablo Guede en el Alianza Lima ganador del Apertura.
Foto: Instagram Oficial Liga 1.

Alianza Lima se coronó como ganador del Torneo Apertura 2026. La diferencia en lo numérico fue abrumadora. Sacó seis puntos de ventaja a su más cercano perseguidor a falta de una fecha para finalizar el torneo; fue el equipo que más ganó, el que menos perdió y el que menos goles recibió. Por ende, con mucha justicia consiguió el primer objetivo del año.

Mérito de un plantel que respondió ante cada propuesta que hizo el técnico. Y de un entrenador que tuvo la sabiduría de acomodar cada una de sus piezas en función de lo que cada etapa del torneo pedía.

Se podrían enumerar varias de las decisiones que el técnico tomó y que tuvieron una consecuencia positiva dentro del rendimiento y los resultados del equipo en la cancha, pero a continuación repasamos las más importantes y trascendentes.

La primera ocurrió a inicios de año. En la pretemporada, tres jugadores que venían siendo considerados titulares cometieron una falta disciplinaria. Más allá de su importancia dentro de lo que el DT argentino pensaba para el futuro cercano, el pacto de buen comportamiento no se negoció y los tres salieron del club.

Uno de ellos era Miguel Trauco, lateral izquierdo del equipo desde el año pasado. Guede, por sugerencia de Franco Navarro, director deportivo del club, decidió traer de vuelta a Marco Huamán, quien estaba a préstamo en Cienciano y conocía poco el puesto. Aun así, Guede se la jugó por él. El resultado: se convirtió en el mejor del torneo en dicha zona del campo.

Los blanquiazules necesitaban un volante de contención de confianza. Guede conocía a uno al que dirigió en Chile. Esteban Pavez, campeón con el técnico argentino en Colo Colo hace ocho años, repitió la fórmula y levantó otro trofeo en su carrera bajo el mando de Pablo.

Cuando Guillermo Vizcarra se lesionó, lo lógico y seguramente pensado por todos era poner a Duarte, y así pasó. Lo que solo pensó Guede fue en mantenerlo luego de que el boliviano se recuperó. Le dio la confianza y Alejandro respondió. Alianza siguió teniendo la valla menos batida y hoy su nombre vuelve a perfilarse como opción para la selección.

Cuando Alianza perdió contra Universitario, las alarmas se encendieron. Venía un partido en altura ante ADT. El técnico no solo decidió cambiar el sistema para jugar con línea de tres, sino que puso a Eryc Castillo como segundo delantero. Consecuencia: triunfo en Tarma y gol del ecuatoriano, que después se mantuvo en ese puesto y anotó seis tantos más en lo que restaba del torneo, convirtiéndose en el goleador de Alianza Lima con nueve anotaciones.

En el último partido, el técnico del Río de la Plata no podía dejar de poner su sello. Tenía que ganarle a Los Chankas en Matute. Cuando todos esperaban que sumara nombres con mayor vocación ofensiva, incluyó a Jesús Castillo en el once. Lo hizo iniciar como volante por derecha en el esquema inicial, pero le encomendó el movimiento en diagonal para terminar como extremo por izquierda en ataque. No satisfecho con ello, envió a Paolo Guerrero a jugar como extremo por derecha.

¿Qué pasó? La defensa del conjunto andahuaylino estuvo desorientada, Alianza resolvió el partido prácticamente en 27 minutos y Jesús fue la figura del encuentro.

Sin duda, fue un torneo en el que al plantel le salió prácticamente todo, producto de la propuesta y decisiones que llegaron desde el banco. Y no solo dentro de la cancha. Fuera de ella, los discursos se alinearon. Parecía que los jugadores tomaron como propias las palabras de su DT, fortaleciendo la relación interna del club. Solo así, el equipo del pueblo consiguió romper una racha de tres años sin títulos.

El primer paso está consumado. Alianza Lima es actualmente el único equipo del fútbol peruano que puede ser campeón nacional de manera directa. Dependerá del Clausura que realice para conseguirlo o no.