Lionel Messi sigue agrandando su leyenda y, mientras el mundo se pregunta si ya es el mejor futbolista de todos los tiempos, aparece una amenaza que no piensa esperar su turno: Kylian Mbappé.
El argentino rompió todos los registros al convertirse en el máximo goleador de la historia de los Mundiales con 18 tantos, tras un hat-trick ante Argelia y un doblete frente a Austria. Pero la carrera recién comienza, porque el francés ya suma 16 goles en apenas tres Copas del Mundo y la pregunta empieza a sonar cada vez más fuerte: ¿estamos ante el heredero capaz de derribar el reinado de Messi o su legado seguirá siendo inalcanzable?
Mientras tanto, otras selecciones mueven sus fichas en silencio. Brasil se juega la clasificación ante Escocia con dudas y esperanzas: Raphinha quedó fuera por lesión, Neymar volvió a entrenar y todos se preguntan si la Canarinha tiene el nivel para elegir rival o si todavía está lejos de sus mejores versiones. Y México, ya instalado como líder del Grupo A, sueña en grande jugando prácticamente en casa. El Tri ilusiona a millones, aunque la incógnita sigue abierta: ¿podrá convertir esa localía en una campaña histórica o el peso de las expectativas volverá a jugarle una mala pasada?
